Invasión de mariquitas

Sé que es un título un poco escandaloso pero es que fue bastante real.

Como para el verano recibí un mail diciéndome que habían estado viendo esta web, que en una de las entradas antiguas habían visto la mariquita grandota de broche, que les había gustado mucho y que si podía preparar varias cosas  en forma de mariquita para mostrárselas. Mª José (es la persona que se puso en contacto conmigo) iba a abrir con una amiga una tienda de ropa donde el logo sería una mariquita y querían tener un detallle el día de la inauguración para regalar a sus clientes.

Tras unos cuantos mails para saber un poco la idea que llevaban, ver si lo que les podía ofrecer les parecía bien, no me lo pensé más y me puse manos a la obra.

Para el día que quedamos llevé preparadas además de la mariquita grandota, otra de tamaño algo más pequeño, un coletero y un cuelga móvil. Lo cierto es que fue muy agradable que les gustase todo pero al final se decidieron por la mariquita mediana. En principio no tenían muy claro la cantidad pero al final se decidieron por 60 mariquitas (de ahí lo de invasión).

Al principio me asusté un poco porque soy yo sola cortando, cosiendo, rematando y pegando, pero me cargué de ganas porque me hizo mucha ilusión ya que era el primer pedido grandote que me hacía una persona que no me conocía de nada.

He de decir que pese al empacho de mariquitas que acabé teniendo me parecían de lo más graciosa. Según iba haciendo el cuerpo las iba poniendo en una caja y cuando te asomabas parecía que estaban vivas todas juntas intentando salir de la caja. Pero cuando ya las puse las alas y las metía en la misma caja todavía quedaban más graciosas puesto que parecían más reales y por lo tanto con más sensación de que iban a echar a volar en cualquier momento.

Cuando terminé con todas y las puse en sus respectivas bolsas me encantó lo monas que quedaban, creo que a ellas también. Además les preparé un anillo de lo más gracioso con una mariquita arriba.

Sólo espero que les fuera bien en la inauguración y por supuesto el resto del año.